
En la intro de la cinta se nos muestra el asesinato de una niña en Los Alpes franceses, asesinato que vuelve a repetirse en la Venecia de 1972, esta vez la víctima es Roberta Serpeiri, una niña colorina interpretada por Nicoletta Elmi, una regular del buen cine europeo de la década (se puede ver su pelirrojo andar en maravillas como Flesh for Frankenstein o Baron Blood y Bay of Blood, del mismísimo Mario Bava), por lo que su padre iniciará una investigación por su cuenta para dar con los responsables y ya está, tenemos un giallo servido ante nuestros ojos.
El suspenso en la primera mitad es muy efectivo, el descubrimiento del cadáver de Roberta es escalofriante y uno logra empatizar con los personajes, pero la torpeza del ritmo y del montaje hacen que la peli se vaya diluyendo en exceso, creo que tal vez no había guión para llegar a los 90 minutos de metraje y por ello se alargaron secuencias poco significativas y las escenas de acción lucen interminables, corroboraría esta teoría, el hecho que el desenlace se produzca en los vertiginosos y últimos 5 minutos, terminando la peli casi en los 90 minutos justos.
El guión es bastante correcto y se asemeja un poco a la premisa de Don't Torture a Duckling del maestro Lucio Fulci (y estrenada el mismo año), donde la moralidad y los traumas son los protagonistas.

Trailer: